Me detuve a alisarme la falda larga, vaporosa, del vestido frente al espejo de cuerpo entero en la amplia habitación de huéspedes. Era sencillo, fresco, de gasa de algodón muy fina y un poco traslúcida, una prenda perfecta para ir a la playa, pero en negro se convertía en una prenda elegante en su simpleza. Mis pies en las sandalias apenas asomaban bajo los mil pliegues del ruedo, y mi pelo caía a cubrir mis hombros desnudos.El minimalismo de la prenda contrastaba con la opulencia tranquila de la villa: los techos altos, la madera pulida, la vista al mar que se colaba por los ventanales.De no haber sido por el cabestrillo, me hubiera visto como para ir a una fiesta.La luz que se filtraba por las pantallas de diseño resaltaba los contornos de mi figura, pero también mi expresión.Y de alguna forma, la imagen en el espejo iba de la mano con mi estado de ánimo.Me costaba reconoc
Última actualización : 2025-11-17 Leer más