Las cosas comenzaron a diluirse de la misma forma que en mis anteriores visiones. Siempre sucedía de la misma manera: las cosas cambiaban, se alteraban, se me olvidan de un lado para otro, se alteraban o se movían, y básicamente había momentos durante la visión que era imposible adivinar qué era lo que estaba sucediendo. Pero de pronto, entonces, aterricé nuevamente en la visión en la que Máximo y Santiago se mataban.Esta vez la enfrenté con determinación, observándolos a los ojos. Al igual que en mis anteriores visiones, no podía hacer mucho al respecto; yo no era más que una simple espectadora de la situación. Mi cuerpo se movía por sí mismo, intentaba detenerlos, pero Santiago levantaba su arma, oscura como el petróleo, y Máximo lo hacía también. Entonces se disparaban mutuamente.El sonido de las balas atravesando el cráneo retumba por el parqueadero, más que el sonido de la pólvora empujando el perdigón. Samuel llegaba conmigo, me tomaba del brazo y me obligaba a salir corriendo
Última atualização : 2025-11-28 Ler mais