El lunes llegó con un cielo despejado y una brisa ligera que movía las hojas de los arbustos frente a la casa de Eleonor. Muy puntual, Leo ya estaba allí, apoyado contra su camioneta, los brazos cruzados y la mirada fija en la puerta, su corazón latía un poco más rápido, aunque no se notara en su expresión; su lobo, en cambio, no pudo contenerse y dejó escapar un profundo y ronco "mamacita" al verla salir.Aileen apareció en el umbral con su falda que se movía suavemente con el viento, medias que le daban un aire delicado, y la blusa de mangas largas con los hombros descubiertos, la combinación perfecta entre inocencia y provocación, Leo sintió que el mundo se detenía por un instante, ella, divertida ante la reacción de Leo, soltó una risa ligera y le dio un beso rápido en los labios.— Buenos días, lobito. — susurró, con picardía.Él la tomó de la cintura y, sin romper el contacto de los labios, la giró suavemente, haciendo que diera una vuelta completa, sus ojos brillaban mientras l
Last Updated : 2026-03-07 Read more