— Está bien… pero necesito las toallas ya — Replicó ella, intentando mantener la calma.Darío abrió una gaveta, buscó con torpeza y sacó un paquete de toallas. Se las entregó en el tocador, con un gesto incómodo. Ella estaba pálida, y el dolor se reflejaba en sus ojos.— ¿Quieres una de esas pastillas que ayudan con el dolor? — Preguntó, más suave, intentando mostrar cuidado.— Sí, si me las puedes dar, te lo agradezco —— Mi amor… no te pongas así — Murmuró él, dolido al verla tan débil.Korina tomó las toallas y entró al baño. Don Darío se apartó, dándole espacio. Pasados unos minutos, ella salió agotada, con el rostro más relajado, y se acostó en la cama.— ¿Te sientes bien, amor? — Preguntó él, sentándose en el borde, con la mirada fija en su rostro.— La verdad sí… y aliviada — Respondió ella, dejando escapar un suspiro de descanso.Darío le pasó la pastilla con un vaso de agua. Ella se incorporó con esfuerzo y la tomó.— ¿Por qué aliviada tan pronto? — Preguntó él, intrigado.—
Última actualización : 2025-12-14 Leer más