—Me has asustado de muerte. ¿Qué haces ahí?—Solo me quedo a contemplarte -sonó con voz seductoramente grave.—Yo creo que planeas asustarme.—Eso jamás, belleza. Ya te había dicho que es un placer mirarte, oírte, hacer… aunque mucho más es verte desnuda, por supuesto —expresó, sonriendo al ver el sonrojo de ella.—¿Cómo te ha ido?—Algo ajetreado, pero creo que se puede solucionar.—Espero que sí. ¿Pasó algo malo?—Nada de lo que debas temer, amore. Solo asuntos que tengo que arreglar.—De acuerdo —asintió, apartando la vista y mirando sus manos.—Mírame, preciosa —le pidió, tomando su barbilla con una mano—. No es que no quiera contarte, solo que no quiero que te veas involucrada en la situación, que ni yo
Última actualización : 2026-03-29 Leer más