Se había portado como la esposa perfecta en la última semana. Dormían juntos y se dejaba acariciar por las noches, aunque por dentro las náuseas no cesaran. Como resultado, Marcos había decidido darle un voto de confianza. «Una prueba de amor», lo había llamado él.Ahora se encontraba sentada frente a un grupo de hombres que la miraban con recelo. Todos ellos tenían un aspecto rudo: cuerpos robustos, tatuajes en el cuello, manos y nudillos. A pesar de que el ambiente no le gustaba, sonreía ignorando esto, mientras su esposo entrelazaba sus dedos y se llevaba el dorso de su mano hasta sus labios para besarlo de tanto en tanto.—Esta es una reunión privada —dijo uno de los hombres sin molestarse en ocultar su molestia.La mirada pesada del individuo parecía querer escanearla, detectar si era confiable o una amenaza. Lo segundo era la respuesta, pero ella solo parpadeó con inocencia mientras miraba a su esposo, esperando su respuesta.—Es mi esposa —defendió él, sacando un arma y poniénd
Última actualización : 2025-12-24 Leer más