LADY OLINDAAhora soy una mujer casada.La argolla en mi dedo pesa más de lo que imaginé. No por su material, sino por lo que representa. No es una joya... es una cadena que me recuerda que tengo un contrato, que soy propiedad de alguien.Así me ve este hombre. Estoy segura.No puedo creer que haya sido movida como pieza en un tablero.Mi rostro, sin embargo, no traiciona nada.No soy capaz de fingir felicidad, pero tampoco permitiré que alguien vea la magnitud de mi frustración. Impasible... así me mantengo. Fría. Intocable.El marqués Amaro, ahora mi esposo, se pasea entre los pocos invitados como un comerciante satisfecho mostrando su adquisición más reciente.Yo.Habla alto. Ríe más alto aún.Su risa... vulgar, sin refinamiento, estalla en el aire como un trueno fuera de lugar. Cada palabra que pronuncia confirma lo que ya sé: no importa su título, es un hombre común vestido de poder.Y yo... he sido entregada a él.La ceremonia en el jardín fue sencilla.Demasiado sencilla.Nada
Última atualização : 2026-04-21 Ler mais