EmmaDiez años atrás.—Está embarazada, señorita WoodObservo al hombre que está frente a mí, sus ojos negros están cubiertos por unas pobladas cejas marrones, la barba de dos días se hace presente en su rostro cuadrado, es algo desigual, por tramos está y por otros no.El cabello castaño, perfectamente cortado, debe tener unos treinta años, quizás un poco más. De estar cerca de los cuarenta podemos decir que está muy bien conservado.Es guapo, varonil, todo un galán, si debemos ser sinceras. Su cuerpo trabajado golpea contra la tela de su camisa, se nota que pasa mucho tiempo en el gimnasio y es de admirar, porque yo no podría hacer algo como eso.—Señorita Wood.Ahora que lo observaba mejor, un pequeño rastro de cabello blanco asomaba por sus patillas, aunque se veía como unos reflejos.—¿Se encuentra bien?Sé que vuelve a hablar, lo veo mover los labios y entiendo lo que dice, el problema recae en que me observa como si fuese una pobre cucaracha a punto de ser pisada.¿La empatía n
Última actualización : 2025-12-01 Leer más