—Mi amor, cuando esto acabe podremos reconstruir nuestra vida juntos. Tener la familia que soñamos antes de separarnos.La voz de Damián era suave, pero sus ojos verdes brillaban con esa intensidad que ella conocía tan bien. Estaban en la villa, en esos días de espera antes del operativo final. Lucía recordaba cada detalle: la luz de la tarde entrando por la ventana, el olor a madera, la textura de su camisa bajo sus dedos.Ella sonrió y lo abrazó por el cuello, enterrando el rostro en su hombro.—Prométeme que no va a pasarte nada, Damián.—Te lo prometo —susurró él, rodeándola con sus brazos.De repente, alguien chocó contra su hombro.Lucía parpadeó. La imagen de Damián se desvaneció. El ruido de la cafetería regresó de golpe: tazas, conversaciones, la máquina de espresso. Estaba sentada frente a una mesa pequeña. Su café, ya frío, descansaba a medio tomar.—¡Lucía, cariño! Estabas en la luna —dijo la mujer sentada frente a ella, con una sonrisa divertida.Beatriz. Su compañera de
Huling Na-update : 2026-03-08 Magbasa pa