Juliette El salón de baile estaba lleno, pero nunca me había sentido tan vacía. Era mi fiesta de cumpleaños, una máscara para ocultar que en realidad estaban presentandome en sociedad para conseguir un esposo. Mi madre me empujaba sutilmente hacia Julian Leclerc, el heredero naviero, como si fuera una mercancía de lujo en oferta y no su hija. Él me sonreía desde lejos y no tuve otra opción más que imitar el gesto. Era atractivo, sí, en ese sentido pulido y aburrido de los hombres que nunca han tenido que luchar por nada, ni siquiera por atarse los zapatos. El tipo de hombre que mi madre soñaba con tener como yerno. Pero no me hacía sentir nada. Absolutamente nada. Mi piel, sin embargo, hormigueaba. Sentía una mirada clavada en mi nuca, una presión física y caliente que conocía mejor que mi propio nombre. Seth. No necesitaba girarme para saber dónde estaba. Seth Saint James siempre se mantenía en las sombras, en la periferia, vigilando. Era mi guardaespaldas, el hombre pagado
Última actualización : 2025-12-16 Leer más