El cambio en la expresión de Nayla fue lento, pero evidente. La luz que brillaba en sus ojos comenzó a apagarse poco a poco, y su sonrisa, que momentos antes era tan abierta y alegre, se fue desvaneciendo hasta convertirse en una línea recta de tristeza. Sin embargo, a pesar de todo, no parecía sorprendida.—¿Cancelar el compromiso? —repitió.—Solo usted puede hacerlo —explicó Gael—. Yo ya lo he intentado, pero no lo logré. Señorita, se lo dije a su padre, y ahora se lo digo a usted: no quiero casarme.Nayla apartó la mirada por un momento, como si necesitara ordenar sus pensamientos. Permaneció en silencio durante unos segundos antes de volver a mirarlo.—Ya me habías dicho antes que no sientes nada por mí, y también me dijiste que te estaban obligando a casarte conmigo —manifestó—. Escucha, yo tampoco quería que las cosas ocurrieran de esta manera. Para ser honesta, pensé que estarías feliz de casarte con la hija del Alfa. Después de todo, eso te traería muchos beneficios. Pero lueg
Última actualización : 2026-03-11 Leer más