Giskar se encontraba en su despacho revisando una gran cantidad de documentos y, debido al cansancio que le provocaba pasar horas leyendo, llevaba puestos unos anteojos que solamente utilizaba en ocasiones como aquella. De pronto, unos golpes apresurados resonaron contra la puerta, interrumpiendo su concentración.—Adelante —dijo, sin levantar todavía la vista de los papeles.La puerta se abrió y apareció Sofía. Giskar alzó la mirada hacia ella y luego se quitó los anteojos, dejándolos sobre el escritorio mientras observaba a su hija avanzar hacia él.Sofía llevaba las manos entrelazadas delante del cuerpo y caminó hasta detenerse frente al escritorio. Entonces inclinó la cabeza en una reverencia antes de hablar.—Hola, padre. Quisiera conversar contigo un momento.—Pensaba hablar contigo cuando terminara aquí —respondió Giskar—, pero qué bueno que viniste por iniciativa propia.Después de decir aquello, se puso de pie. Sofía mantuvo la cabeza inclinada, evitando mirarlo directamente
Última atualização : 2026-05-18 Ler mais