La audiencia de sentencia definitiva de Santiago Reyes estaba programada para un martes en Vancouver.Valentina no fue.No lo decidió la noche anterior con una deliberación dramática. Lo decidió tres semanas antes, cuando recibió la citación para asistir como parte afectada, la puso sobre el escritorio, la miró un momento, y supo con la claridad de las cosas que ya no necesitan discutirse que no necesitaba estar en esa sala.Carmen había necesitado una visita cara a cara.Santiago no.No porque la historia fuera menos grave. Sino porque era diferente.Carmen era la mujer que había tomado decisiones activas para destruir su vida durante años.Santiago era el hombre que había matado a su madre.Y precisamente por eso —por la magnitud de lo que había hecho, por los treinta años de distancia, por la carta que Valentina había guardado en la caja de madera y no había vuelto a abrir— no necesitaba verlo confirmado en un estrado.Ya tenía lo que necesitaba.Lo tenía desde el video de la Bóved
Última atualização : 2026-03-17 Ler mais