Olívia e Ísis se miraron, alarmadas.—Laura… ¿qué está pasando? —susurró Olívia, tocándole el brazo.Laura, con la respiración contenida, puso el teléfono en altavoz. La mano le temblaba ligeramente.—Lunita, cálmate y escúchame, ¿sí? —dijo con una voz dulce, pero emocionada—. ¿Dónde estás ahora? ¿De quién es ese teléfono?—Estoy en la escuela… —respondió Luna llorando—. Una amiga me prestó su celular. Llamé a mi papá y no me contestó… —sollozó—. Mi celular… mi mamá dijo que está fallando.Laura cerró los ojos un segundo, intentando controlar la emoción. Cuando los abrió, ya los tenía brillantes.—Mi amor… tu papá no te abandonó. —mintió con cuidado, en un tono lleno de cariño—. Tú eres el amor de su vida. Él hizo un viaje.Respiró hondo y continuó, con firmeza, como si aquella mentira fuera un puente para proteger el corazón de la niña.—Fue por trabajo. Se fue a atender a unos pacientes en otro estado. Ni conmigo está hablando, ¿sabías?—Usted está mintiendo, tía… —sollozó Luna, des
Última actualización : 2026-02-19 Leer más