Olivia sorbió por la nariz.Laura le secó una lágrima de la mejilla.—Tu marido va a llegar. Y, mientras aparece ese armario con patas, tú vas a cuidarte.—No tengo ganas de hacer nada.Laura entrecerró los ojos.—Malas noticias: no te lo pregunté.—Laura...—Una ducha larga, lavarte el cabello, crema, perfume y, si llevas retrasado el mantenimiento, depilación.Olivia abrió los ojos de par en par.—¡Laura!—Autocuidado, cuñadita.—Acabas de mandarme a depilarme.—Estoy pensando en tu bienestar.—Ya.—Y también en el bienestar de mi hermano, porque soy una hermana muy generosa.A Olivia se le escapó una risa entre las lágrimas.Laura sintió un pequeño alivio al escucharla.—Eso. A esa mujer sí la conozco. —Le apartó el cabello del rostro—. Después te pondrás algo precioso, ese perfume que hace que Liam olvide que es presidente de alguna cosa y una lencería que sea prácticamente una amenaza para su estabilidad emocional.—¿Para qué?Laura arqueó una ceja.—¿De verdad necesitas que te l
Última actualización : 2026-09-18 Leer más