Capítulo 81 —El peso de un cuerpo ajenoNarrador:Santiago volvió entrada la tarde, cuando el sol ya no quemaba pero todavía dejaba el aire espeso, cargado.Entró con una mochila nueva colgada del hombro, los pasos rápidos, el ceño fruncido. Traía el olor del pueblo encima: polvo, gasolina, sudor ajeno. Apenas cruzó la puerta, miró primero a Eloísa… y luego al hombre en la cama.Tony estaba despierto.No del todo alerta, no del todo rendido. Pero despierto.Santiago se detuvo en seco.—Mie*rda… —murmuró—. Ya volvió del todo.Tony giró apenas la cabeza. Lo suficiente para verlo. Los ojos oscuros se clavaron en él con una intensidad animal, inmediata, como si su cuerpo reaccionara antes que la razón.—¿Quién carajo eres tú? —gruñó.Santiago alzó las manos instintivamente.—Tranquilo. Tranquilo —dijo—. Soy el que te está manteniendo con vida.Tony frunció el ceño, tensando los hombros. El movimiento le arrancó un gesto de dolor, pero aun así intentó incorporarse, como si su instinto fuera
Última actualización : 2026-02-09 Leer más