‿‿‿‿El blanco no es simplemente un color; es un vacío. Eso fue lo primero que Valeria entendió cuando sus párpados, tan pesados como plomo, se abrieron solo unos milímetros. No hubo un despertar de película ni un suspiro de alivio. Solo una luz fluorescente que se filtraba en sus ojos como agujas de cristal y un pitido monótono, rítmico, que parecía marcar el latido de un mundo que ya no reconocía.Intentó mover la mano, pero sus dedos se sentían como ramas secas listas para romperse. Su garganta era un desierto de arena y cal. Quiso gritar, preguntar dónde estaba, pero las palabras quedaron atrapadas en sus cuerdas vocales oxidadas.—Tranquila, no lo intentes todavía —dijo una voz.Era profunda, aterciopelada, pero había una vibración que le erizaba el vello de la nuca. Valeria giró la cabeza lentamente, con agonía. Junto a la cama, en una silla de cuero que parecía haber sido su hogar durante siglos, estaba un
Última actualización : 2026-01-09 Leer más