Mientras avanzaba hacia el vestidor, se desató el nudo de la corbata con movimientos torpes y desabrochó los botones de su camisa de vestir, dejándola caer sobre una silla de cuero junto con la prenda de cuello.Elena lo observó. Verlo allí, tan vulnerable y rudo a la vez, despertó en ella una oleada de ternura y arrepentimiento por la discusión en el jardín. Se despegó de la ventana y caminó hacia él con pasos sigilosos.Al tenerlo enfrente, Elena extendió ambas manos y las posó suavemente sobre el pecho desnudo de Alexander, sintiendo el latido acelerado y el calor de su piel. Alzó el rostro, regalándole una sonrisa cálida y sumisa.—Perdóname si fui muy grosera contigo en el jardín, mi amor —dijo con voz dulce, buscando reconciliar la brecha que los separaba.Alexander detuvo sus movimientos. La miró a los ojos por una fracción de segundo, pero en sus facciones no hubo respuesta al calor de ella. Con una frialdad metódica, él alzó sus propias manos, tomó las muñecas de Elena y reti
Última atualização : 2026-08-30 Ler mais