POV MARYEl presentimiento me alcanza antes de cruzar la puerta.No es miedo. Es alerta.Vuelvo del mercado con las bolsas en la mano, caminando despacio por la acera como cualquier mujer mayor del vecindario. Nadie me presta atención. Nadie lo hace nunca. Es parte del equilibrio: pasar desapercibida, no dejar huella, no alterar el mundo humano más de lo necesario.Pero algo ya fue alterado.El aire está distinto alrededor de la casa. Apenas un matiz, casi imperceptible para cualquiera que no haya pasado siglos caminando entre planos. Me detengo a media cuadra, fingiendo buscar las llaves en el bolso, y dejo que mis sentidos se abran.Hay un rastro.
Última actualización : 2026-01-16 Leer más