La maleta permanecía abierta sobre la cama.Diana estaba de pie frente a ella, observando el interior vacío como si en ese espacio se escondiera una respuesta.El amanecer apenas comenzaba a filtrarse por la ventana. La luz era suave, grisácea. El mundo aún no despertaba por completo, pero su vida estaba a punto de hacerlo.España.La palabra todavía le parecía ajena.Nunca había salido del país.Nunca había necesitado hacerlo.Su mundo siempre había sido concreto, cercano, tangible. Solo el orfanato y después la villa Ambrosetti.Ahora todo era incierto.Dobló con cuidado una blusa clara. El movimiento fue lento, deliberado. No era solo ropa lo que guardaba; era determinación.Detrás de ella, Edith estaba sentada en el borde de la cama, observándola en silencio.No era un silencio incómodo.Era el silencio de quienes han compartido demasiado como para necesitar explicaciones constantes.—Estás doblando la misma blusa desde hace cinco minutos —comentó Edith finalmente.Diana dejó esca
Última actualización : 2026-02-28 Leer más