POV ElíasEl silencio de las cuatro de la madrugada tiene una densidad específica. Es pesado, expectante.Estoy despierto, mirando las sombras que proyecta la farola de la calle a través de las lamas de la persiana. A mi lado, Mara respira con una irregularidad que me mantiene en alerta máxima. Lleva dos horas dando vueltas en la cama, buscando un confort que, a estas alturas de la gestación, es físicamente imposible.De repente, su respiración se corta.No es un suspiro. Es un jadeo afilado, un sonido de dolor repentino que hace que me siente de golpe en el colchón.—Mara. —Enciendo la luz de la mesilla al nivel más bajo—. ¿Qué pasa?Ella está tumbada de lado, pero se ha encogido sobre sí misma, agarrándose la parte baja del vientre con ambas manos. Sus nudillos están blancos.Cierra los ojos con fuerza y aprieta los dientes.—Duele... —logra articular, con la voz ahogada—. Duele distinto, Elías. Es como si me estuvieran partiendo la cadera por la mitad con una palanca.Miro el reloj
Última actualización : 2026-02-08 Leer más