Ethan no esperó ni un segundo más. Tiró su cuerpo con fuerza sobre el suyo, con cuidado por la pierna atada pero lo suficientemente firme como para hacerla flotar. Helen soltó una risa sofocada cuando se vio sentada sobre él, con los muslos alrededor de su cintura.— Dije... sólo un poco. — Susurró ella.— Ya es tarde. Me has provocado demasiado.— Sólo tengo calor.— Y yo estoy tomando fuego.Ella pasó sus dedos por su cabello, bajando hasta el cuello, con los ojos clavados en él.— Besa. Ethan no necesitaba nada más. El beso fue feroz. Profundo, mojado, salvaje. Su boca exploraba la de ella como si tuviera hambre. Las manos subían por sus muslos, hasta sus caderas, esparciendo, tirando, marcando. Helen gemió contra su boca, agitando levemente en su regazo, sintiendo el miembro erguido presionar su pantalón fino.— Ethan... — Te quiero tanto.— Tocame. Él pasó la mano por debajo de la camiseta y encontró la piel desnuda en la cintura. Subió lentamente, sintiendo los escalofríos d
Última actualización : 2026-03-15 Leer más