Maxwell entró en la casa con los hombros caídos y el rostro grisáceo. En cuanto cruzó el umbral, Derek y Doménica se lanzaron contra sus piernas, rodeándolo con el afecto incondicional de siempre. Él se agachó con esfuerzo, forzando una sonrisa para abrazarlos, aunque sus manos temblaban levemente por la debilidad de la extracción.—¡Papá! ¿Por qué tardaste tanto? —preguntó Derek, mirándolo con curiosidad—. Te ves pálido, ¿estás enfermo?—No, campeón. Solo estoy muy cansado —respondió Maxwell, dándole un beso en la frente—. Fue un día largo en el hospital ayudando a Arthur.Grace observaba la escena desde la cocina, con el corazón apretado. Se acercó y le puso una mano en el brazo, notando lo frío que estaba.—Debes descansar y alimentarte, Maxwell. Ve a la habitación, te llevaré la cena allá mismo —le pidió con tono suave.Él asintió sin fuerzas y caminó por el pasillo con lentitud. Tras arropar a los niños y asegurarse de que se durmieran, Grace preparó una bandeja y entró en la al
Última atualização : 2026-04-06 Ler mais