Después de algunos días en el hospital, Carla regresó a casa en una silla de ruedas, con la pierna enyesada, así como el brazo inmovilizado y un soporte en el cuello. Realmente un estado lamentable, que incluso hizo que algunos empleados sintieran pena por ella.–Bienvenida, señora Carla– saludaron los empleados en la entrada de la mansión, alineados en fila.Carla los miró y sonrió.–Vaya, señora Carla… ¿nosotros dos realmente nos casamos?– preguntó Carla, mirando a Leonardo, que empujaba su silla de ruedas.–Sí, te lo contaré más tarde, ahora necesitas recuperarte–Leonardo miró a Júlia, que estaba entre los empleados, intercambiando una breve mirada con ella, y luego siguió hacia el interior de la mansión.–¿Esta no es la mansión principal de los Almonte? ¿Tus padres nos la dieron? ¿Fue un regalo de bodas?– preguntó Carla en cuanto entraron.–Algo parecido––Pensé que te tratarían mal por ser un hijo fuera del matrimonio, pero por lo visto tus padres te recibieron bien. Pero no los
Última actualización : 2026-03-19 Leer más