Elena seguía inmóvil junto a la cama, aferrando los dedos de Arturo, cada vez más fríos. No era capaz de soltarlos.Una enfermera se acercó despacio y rompió el silencio con una voz apenas audible.—Señorita Elena...Sin apartar la mirada del rostro de su padre, Elena asintió levemente.—Solo... un minuto más.Diego, de pie justo detrás de ella, no dijo nada. Simplemente apoyó una mano sobre su hombro, acompañándola en silencio.Después de varias respiraciones profundas, Elena aflojó por fin los dedos. Antes de retirarse, acarició con suavidad el dorso de la mano de Arturo por última vez.—Descansa en paz, papá —susurró.Los dos caminaron por el pasillo vacío del hospital. Al final del corredor los esperaba Ignacio Robles, con el rostro sombrío.—El señor Arturo dejó instrucciones muy precisas para este momento —dijo en cuanto estuvieron frente a él.Elena y Diego intercambiaron una breve mirada antes de fijarse en el sobre grueso que Ignacio sostenía entre las manos.—Me pidió que se
Última atualização : 2026-07-31 Ler mais