Los días siguientes fueron un infierno silencioso para Ana.Desde que Sofía comenzó a ayudar a Nicolás en la empresa, su presencia en el apartamento era constante. Llegaba temprano, se quedaba hasta tarde, y siempre encontraba la manera de hacer notar que ahora era ella quien organizaba los documentos, quien atendía las llamadas, quien preparaba las presentaciones.Nicolás, cegado por la gratitud y la necesidad de creer en su hermana, no veía nada raro. Para él, Sofía era la hermana que había estado perdida y que ahora, por fin, encontraba su lugar en la familia.Ana, en cambio, veía todo.Veía cómo Sofía sonreía con dulzura mientras le robaba su espacio. Veía cómo se acercaba a Nicolás con fingida humildad mientras lo alejaba de ella. Veía cómo, poco a poco, iba borrando su presencia de la vida de su hermano.Pero no podía probar nada. Y cada vez que intentaba decir algo, Sofía la miraba con sus ojos de cordero degollado y todos pensaban que ella era la mala.Hasta que esa tarde, tod
Última atualização : 2026-03-31 Ler mais