Perspectiva de DominicLa mesa del comedor principal de la mansión Russo parecía más larga que nunca. Los candelabros de plata proyectaban sombras alargadas sobre el mantel de lino, y el tintineo de los cubiertos de plata contra la porcelana era el único sonido que llenaba el vacío. Mi madre presidía la mesa con su elegancia de acero, mientras Cloe, vestida con un conjunto de seda color crema que resaltaba su melena castaña, se sentaba justo frente a mí.Michelle no estaba; un "problema de última hora" en el puerto lo mantenía lejos, lo cual era una bendición y, al mismo tiempo, una maldición que me permitía ser más imprudente.—Cloe, querida, apenas has probado el salmón —dijo mi madre, observándola con ojo clínico—. ¿Siguen las náuseas? Dominic me dijo que estabas descansando, aunque parece que no ha dejado de molestarte.Cloe levantó la vista, evitando mis ojos a toda costa. Sus mejillas se tiñeron de un rosa suave. —Estoy bien, suegra. Es solo que... el apetito va y viene. Dominic
Última atualização : 2026-04-12 Ler mais