Capítulo 82 Larissa Después de los sustos en casa de mi madre, me tomé un vaso de agua y me quedé escuchando todo lo que ella decía, pero tenía la cabeza en otra parte y no conseguía pensar con claridad. Me fui acercando a ella poco a poco, me apoyé en el borde del fregadero donde él lavaba los platos y entonces le dije:—Mamá, no le digas nada a Augusto de que me he encontrado mal, ¿vale? Se preocuparía mucho, ¡y no quiero que se sienta así por nada del mundo! —Claro que tengo miedo. Si por casualidad me quedara embarazada, él investigaría, porque con quince días sería muy difícil que fuera suyo.—¿Cómo que nada? ¿Y si tienes algo? ¡Podrías estar enferma, hija! —dijo ella, con mirada preocupada.—No te preocupes, si me vuelvo a encontrar mal, ¡iré al médico! —negocié.—¡Está bien, entonces! ¡Pero no me engañes, Camila! —dijo sonriendo.Oímos el sonido de la bocina, y recordé lo mucho que lo echaba de menos, así que fui a abrir la puerta para darle una alegría. ¿Y quién ib
Última actualización : 2026-03-21 Leer más