De repente, el mundo dio un vuelco. Un mareo súbito y violento la golpeó, oscureciendo su visión. Alisson se puso de pie a trompicones, dejando la taza abandonada, y caminó hacia los baños del pasillo principal con la mano apoyada en la pared. Apenas logró entrar a uno de los cubículos cuando el malestar físico y emocional estalló. Se dejó caer de rodillas, temblando, sintiendo que el aire le faltaba. El estrés de ver a Mariola, el miedo a la cena de los Santoro y la carga de los bebés finalmente le pasaron factura. —¿Alisson? ¿Eres tú? —la voz de Regina sonó desde la entrada del baño, cargada de una preocupación inmediata. Regina entró al cubículo y, al ver a su amiga en ese estado, se arrodilló a su lado, apartándole el cabello del rostro con firmeza. Alisson no respondió. Solo se secó el rostro con papel, y salió del baño arrastrando los pies, necesitando el aire del pasillo para no asfixiarse. Pero el destino no le dio tregua. Al doblar la esquina hacia el área creativa, se t
Última atualização : 2026-03-31 Ler mais