El beso se detuvo de golpe, como si ambos hubieran cruzado una línea invisible que ninguno se atrevía a reconocer.Lilith lo miró fijamente, con el pecho agitado, mientras luchaba por liberar sus manos atrapadas entre la fuerza firme de aquel hombre. Su respiración era irregular, no solo por el forcejeo, sino por la intensidad de lo que acababa de suceder.Él, en cambio, parecía completamente en control.Sonreía.Una sonrisa tranquila, casi provocadora, como si todo aquello no fuera más que un juego cuidadosamente calculado. Lilith no pudo apartar la vista de sus labios, de esa expresión que parecía esconder más de lo que mostraba.—¿Quién eres? —preguntó finalmente, con la voz apenas firme, aunque su interior estaba lejos de estarlo.El hombre negó lentamente, sin borrar la sonrisa.—No lo sabrás.Esa respuesta, lejos de calmarla, encendió algo dentro de ella. Frunció el ceño, observándolo con mayor detenimiento. Había algo en su postura, en su voz… en su forma de mirarla.Algo que le
Última actualización : 2026-04-29 Leer más