Dominic volvió a golpear aquella puerta de madera de teca. Sus dedos fríos marcaban un ritmo constante, pero su pecho sentía que estaba a punto de estallar. Su voz, grave, vibró en el silencioso pasillo del penthouse.El reloj marcaba las dos de la madrugada; el aire era frío y todo estaba en calma, salvo por el sonido del agua corriendo sin cesar desde el baño.—Avery… por favor, ¡no hagas esto! —suplicó Dominic, intentando persuadir a su esposa. Pero, aunque la llamó una y otra vez, no obtuvo respuesta.Apoyó su cuerpo contra la puerta. Intentó escuchar cualquier cosa, incluso un leve gemido sería suficiente. Pero lo único que percibía era el constante chorro del grifo.Y al final del pasillo, los llantos de Alex y Alexa estallaron, respondiéndose uno al otro con fuerza. Él ya lo había intentado todo, pero aquello estaba afectando la estabilidad emocional de Avery.—Amor… abre la puerta. Una sola palabra tuya es suficiente.Desde el otro lado, la voz de Avery sonó ronca. Sus ojos se
Última actualización : 2026-05-16 Leer más