La tensión en la bodega no desapareció de inmediato, pero sí cambió de forma. Ya no era un estallido a punto de romperlo todo, sino una presión contenida, densa, peligrosa en silencio.Los hombres de Mauricio mantenían a Raúl sujeto, aunque sin la misma fuerza de antes, esperando una orden que definiera si aquello terminaba en violencia o en algo más.Mauricio no se movió durante unos segundos. Observó a Raúl con detenimiento, evaluándolo, como si intentara medir no solo su fuerza, sino su carácter. Luego, levantó una mano con un gesto simple, pero suficiente.—Suéltenlo.Los hombres dudaron apenas un instante, pero obedecieron. Raúl quedó libre, aunque su postura no cambió; su cuerpo seguía tenso, listo para atacar otra vez si era necesario.Mauricio dio un paso hacia él, sin prisa, sin agresividad, pero con una seguridad que imponía más que cualquier amenaza.—¿Ya terminaste? —preguntó con calma.Raúl soltó el aire con fuerza, clavando la mirada en él.—No —respondió—. Pero no vale
Última atualização : 2026-04-19 Ler mais