Capítulo 15: Recordarte por qué eres mía.En la cafetería, ambos se quedaron inmóviles. Los ojos de Anton se clavaron en los de ella, Sofía parpadeó, procesando lo que acababa de pasar.Ninguno se movió.Hasta que los labios de Anton se curvaron en una sonrisa traviesa y los de Sofía hicieron lo mismo.—Bueno —dijo él, recostándose en su silla con arrogancia—, si querías besarme, solo tenías que pedirlo. No hacía falta toda esta escena dramática del "ay, necesito que vengas a Aspen".Sofía soltó una carcajada y le dio un golpe en el brazo.—Idiota. Fue un accidente.—Claro, claro. Un accidente muy conveniente.Ella rodó los ojos, pero la sonrisa no se borró de su rostro. Tomó su café y lo miró por encima del vaso.—Hablo en serio, Anton. Gracias. Gracias por aceptar ir a Aspen y... ya sabes, ser mi protector.Él puso una mano en su pecho, fingiendo ofensa.—¿Protector? Sofía Harrington, soy tu caballero desde que tenías ocho años y casi te caes de ese árbol por culpa de un gato. Es mi
Última actualización : 2026-05-23 Leer más