—No… no puede ser —susurré, mi voz resonando como un eco de pánico en las paredes de azulejos blancos.Mi mente voló de inmediato a esa noche mágica en la habitación este de Val-de-Lune. La noche en que Noah me había tomado entre sus brazos con una adoración salvaje, la noche en que me había susurrado que me amaba con el pecho temblando contra el mío. Recordé con una nitidez aterradora el momento en que sus manos grandes me retuvieron contra el colchón y su voz ronca me dijo que no quería usar protección. “Quiero sentirte mía, Emma. Real, limpia. Sin barreras entre los dos”, me había dicho. Y yo, cegada por el amor absoluto que le profesaba, me entregué por completo, olvidando el mundo, olvidando el tiempo, olvidando las reglas.Me llevé las manos al vientre de forma instintiva. Mi estómago estaba plano, normal. No sentía nada extraño.El pánico se mezcló con una oleada de adrenalina pura. Salí del baño a paso apresurado y busqué a Clara en la estación de enfermería.—Clara… necesito
Última atualização : 2026-06-01 Ler mais