**PUNTO DE VISTA DE ISABELLA**El sol ya estaba alto cuando finalmente pudimos sentarnos sin que nadie apuntara un arma hacia ninguno de nosotros.Elegimos la cocina de la casa que Damien había conseguido con el favor de Ginebra, no porque fuera especial, sino porque era el único cuarto del edificio que no olía todavía a pólvora ni a antiséptico. Alguien había hecho café, uno de los hombres nuevos, y por primera vez en semanas el olor no me recordó a ninguna mentira que tuviera que sostener. Afuera, la ciudad seguía moviéndose como si nada hubiera pasado, ajena por completo a que la mitad de su poder invisible había cambiado de manos esa misma madrugada. Me senté con las manos alrededor de la taza, sintiendo el calor filtrarse despacio en los dedos que todavía no habían terminado de dejar de temblar del todo.—Ferro va a estar bien —dijo Damien, dejando el teléfono sobre la mesa—. El médico dice que la bala no tocó nada que no pueda arreglarse.Sentí que algo en el pecho se aflojaba,
Última actualización : 2026-08-27 Leer más