La conciencia regresó a Agnes de forma desigual, como piezas sueltas que tardaban en encajar.Primero fue la sensación de peso en el cuerpo. Después, el sonido constante y rítmico que no lograba ubicar del todo. Un pitido lejano, insistente, acompañado por un zumbido suave que le resultaba extrañamente familiar. Intentó moverse y descubrió, con una incomodidad inmediata, que no podía hacerlo con la facilidad habitual.Frunció el ceño.Abrió los ojos.La luz blanca del techo la obligó a parpadear varias veces. Todo parecía demasiado nítido y borroso al mismo tiempo. Respiró hondo, o al menos lo intentó, y notó la presión del oxígeno, la sequedad en la garganta, el cansancio profundo que parecía alojado incluso en los huesos.—Agnes…La voz la alcanzó antes que cualquier recuerdo.Giró apenas el rostro y entonces lo vio.Ares estaba a su lado, inclinado hacia ella, con los ojos fijos en su rostro, como si temiera que desapareciera si apartaba la mirada. Había algo distinto en él. No sol
Última actualización : 2026-06-29 Leer más