—Diablos, ¿es que no puedo tener un minuto de paz? —Hector maldice, al verla salir, cerrando la puerta con rabia.En cuanto la frase escapa de sus labios, se da cuenta del lugar en el que está. Se queda inmóvil por un momento, mira a su alrededor y luego fija la vista en el crucifijo frente a él.—Perdón —dice, levantando las manos. —No fue una invocación, solo una expresión… inapropiada, lo reconozco.Visiblemente incómodo, se levanta para irse; sin embargo, se detiene, da media vuelta y camina hacia el pequeño altar con pasos lentos y respetuosos. Permanece unos segundos en silencio antes de hablar otra vez.—No suelo frecuentar este tipo de lugares, pero… los respeto —comenta, manteniendo la mirada fija en la cruz sobre el altar. —Y ya que estoy aquí… ¿Podría echar una mano? Sé que no tengo mucha moral para pedir algo.Tragando saliva, continúa:—Cometo errores, como mentiras y… palabras inapropiadas, como acaba de escuchar. Pero en cuanto a Ava, en este momento, de verdad quiero q
Última actualización : 2026-04-21 Leer más