SIRENEl señor Parker gruñe contra mi coño mientras su lengua sigue moviéndose, follándome hasta que me corro por segunda vez, mi cuerpo temblando y estremeciéndose de placer. Lame mi coño, mi coñito, y mis jugos le cubren toda la cara.—Joe —sollozo—. Oh, Joe.Pasa la lengua por el capuchón de mi clítoris. —Te gusta, ¿verdad? —Su voz es ronca, sexy y necesitada—. Pequeña zorra sucia.—Joder, sí —respondo sin aliento, jadeando.Se inclina hacia adelante con la boca abierta, pero lo detengo. —Quiero chuparte la polla.El señor Parker se queda congelado un momento, luego se levanta y se desabrocha el cinturón. Me bajo del mostrador, aparto sus manos y le ayudo, bajándole los jeans de un tirón una vez desabrochados. Se me hace agua la boca al ver que va sin ropa interior; su polla salta libre en cuanto los pantalones bajan.Joder.Es más grande de lo que imaginaba y no puedo esperar a rodearla con mis labios. Es gruesa, gorda y larga, con la cabeza un poco más grande que una ciruela.
Última actualización : 2026-07-16 Leer más