Punto de vista de MaraNo necesitó más estímulo. Con una sola embestida poderosa, se enterró hasta el fondo, y ambos gimieron ante la exquisita sensación de volver a unirse. —Dios, te sentís tan bien —gruñó, la frente apoyada contra la de ella mientras empezaba a moverse, sus embestidas lentas y deliberadas al principio, luego más rápido, más duro, impulsado por una necesidad primal que los consumía a ambos. —No pares —suplicó ella, las piernas envolviendo su cintura, atrayéndolo más profundo—. Por favor, no pares. —Nunca —prometió él, las caderas pistoneando dentro de ella, sus bolas golpeando contra su culo con cada embestida. La habitación se llenó de los sonidos de su amor —el golpe de piel contra piel, sus respiraciones entrecortadas, sus gritos desesperados de placer—. Ella podía sentir otro orgasmo construyéndose, una espiral de tensión profundo en su barriga, y sabía que iba a ser explosivo. —Daniel —gritó, las uñas clavándose en su espalda—. ¡Me estoy corriendo! —Co
Última actualización : 2026-07-26 Leer más