Las palabras de Dante hicieron que Marcella no apartara la mirada de su esposo ni un solo instante. Sin darse cuenta, una sutil sonrisa se dibujó en sus labios, aunque acompañada de unos ojos fríos que reflejaban dolor. El desencanto que sentía hacia él era imposible de ocultar.—Sabes, Dante... a veces me pregunto si todo esto realmente vale la pena por lo que tengo que sacrificar.Dante se aproximó aún más, acortando la distancia entre ambos hasta casi hacerla desaparecer. —Mírame, Marcella —le suplicó, tomando de nuevo la mano de su esposa para acariciarla con total delicadeza. No podía permitirse perder en este momento al único pilar que le abría una pequeña luz de esperanza.—Marcella, te amo. Sabes perfectamente que todo lo que hago es por nosotros, por nuestro futuro juntos. Si logro alcanzar un estatus mucho más alto del que po
Última actualización : 2026-06-27 Leer más