En ese preciso instante, El Carnicero aprovecha la distracción de Richard para abrir fuego a quemarropa. Un impacto mortal de proyectil atraviesa el blindaje ligero del chaleco y se incrusta profundamente en el tórax de Richard, perforándole directamente la arteria principal. El impacto lo hace tambalearse violentamente hacia atrás, soltando una bocanada de sangre caliente antes de desplomarse contra el asiento del conductor del vehículo.–¡No, Richard, Dios mío, no! –grita Valeria horrorizada, arrodillándose sobre el asiento para sostener el cuerpo del hombre mientras la sangre comienza a brotar a borbotones de su pecho. – ¡Respira, por favor, mírame a los ojos y no te atrevas a cerrarlos! ¡Quédate conmigo, Richard, te lo suplico!–¡Maldita sea… me dieron de lleno, Valeria…! –murmura Richard con la voz cortada y ahogada por el líquido espeso que le llena los pulmones, sosteniendo el arma con las pocas fuerzas que le quedan. – ¡Toma el volante… tienes que tomar el volante de inmedia
Última actualización : 2026-08-21 Leer más