—Frank, ¿esos de ahí somos tú y yo?—¡Exacto! Celeste, eres un encanto. Gracias, me gusta muchísimo —dijo Frank, enrollando la pintura con entusiasmo—. La apreciaré con cuidado cuando regrese.Brant, un poco molesto, preguntó:—Celeste, ¿y mi regalo? ¡Debes ser justa!—¿Sabes cuál es la diferencia entre Celeste y yo? —intervino Frank con ostentación—. Somos amigos cercanos. Tú y yo no somos lo mismo.Brant se arremangó, molesto.—¿Qué diferencia? Frank, ¿quieres robarme a alguien otra vez?Desde que Brant descubrió que era Celeste quien tocaba el violín, él y Frank habían discutido en privado sobre quién tenía mejor relación con ella.Ambos, tácitamente, sabían que no tenían la suficiente cualificación para ser maestros de Celeste. Por eso sólo aspiraban a ser sus amigos más cercanos.—¿Necesito robar a nadie? —replicó Frank—. Celeste me dio una pintura y no te dio una a ti. Eso demuestra que nos trata diferente.—¡Frank, voy a dejar de hablarte!—¡Hazlo! Me basta con tener a Celeste
Última atualização : 2026-05-19 Ler mais