Todos permanecieron sentados en silencio, sin atreverse a pronunciar una sola palabra.Qué hombre tan insoportable; ¿acaso no dijo que haría como si nada hubiera ocurrido? ¿Por qué sigue insistiendo de esa manera?—Tío, le ruego que me disculpe; hemos cometido un error. Está bien, nos marchamos a casa ahora mismo.Dicho esto, Lucca se puso en pie y tiró de Matteo hacia la salida.Sin embargo, apenas había dado un paso cuando Alessandro lo retuvo del brazo.—Si deseas irte, pide al chófer que os lleve.Alessandro atrajo a Lucca hacia sí y, con delicadeza, retiró los cabellos que se habían quedado prendidos en el cuello de su camisa.—Lucca, ¿y si le pedimos que mande a alguien a buscarnos?Matteo pensó que, como no andaban sobrados de dinero, y aquel hombre —su sinvergüenza de padre— parecía tan adinerado, no intentaría aprovecharse de ellos.—¡De acuerdo! —asintió Lucca, conforme con la idea—. Puedes pedir que alguien nos lleve al jardín de infancia.El niño lo había meditado un insta
Última actualización : 2026-05-13 Leer más