—¿Esperas visitas? —preguntó Aria, sin soltarse del abrazo de Hans. Ella alzó la mirada y él se inclinó un poco; sus rostros quedaron tan cerca que podían sentir el roce de sus respiraciones.—No. Que yo sepa, no invité a nadie. Además, las únicas personas que se saben el PIN de mi apartamento somos tú, mis padres y Viona —respondió Hans, visiblemente confundido.Ambos se separaron y salieron de la habitación, intrigados por saber quién había llegado.—¡Hola, mi amor! —saludó la mujer, batallando con un montón de equipaje pesado. Parecía que se estuviera mudando; traía consigo tres maletas enormes y dos bolsos igual de grandes.—Mamá, Viona... ¿pero qué pasa? ¿Por qué vinieron sin avisar? —preguntó Hans, ayudando a su madre a meter las maletas a la sala.—Lamento no haberte llamado antes. —Shila intentó normalizar su respiración, un tanto agitada, antes de continuar—: De ahora en adelante, Viona y yo viviremos aquí contigo —soltó con una enorme sonrisa de felicidad.—¿Qué? —Hans se qu
Última atualização : 2026-07-01 Ler mais