Nadie durmió aquella noche.Ni Emilio.Ni Esmeralda.Ni siquiera los guardias que patrullaban la propiedad.El mensaje seguía grabado en sus mentes."Mañana recibirás mi verdadero saludo."No era una amenaza impulsiva.No era una broma.Era una promesa.Y eso la hacía mucho más peligrosa.A las cinco de la mañana, Emilio ya se encontraba en el despacho.Revisando reportes.Hablando con expertos en seguridad.Moviendo contactos.La mansión parecía una fortaleza.Sin embargo, una sensación persistía.La sensación de que iban un paso detrás.Como si alguien estuviera anticipando cada movimiento.A las ocho de la mañana, Esmeralda bajó a desayunar.Intentó mostrarse tranquila.Por el bebé.Por Emilio.Por ella misma.Pero no era fácil.Cada sonido la hacía voltear.Cada llamada la ponía tensa.Cada automóvil que pasaba frente a la propiedad captaba su atención.—Todo estará bien.dijo Emilio sentándose a su lado.Ella sonrió.—Llevas diciendo eso desde anoche.—Porque es verdad.—¿Y si no
Última atualização : 2026-06-13 Ler mais