El mensaje de Yuri Romanov, había llegado claro la tarde anterior. «Desayuno conmigo. Cinco de la mañana. No llegues tarde.» Su explicación fue que yerno y suegro deben conocerse mejor El ruso estaba acostumbrado a levantarse a la hora que fuera gracias a su rudo entrenamiento para pertenecer a la bratva. Incontables veces había resultado herido, sangre, dolor, agotamiento, frío extremo, situaciones de mucho peligro, y todo eso lo había superado exitosamente. Eliester había mirado el teléfono durante varios segundos cuando el pakhan, le había enviado un mensaje para recordarle su cita con él. — Este hombre está intentando matarme. — Murmuró, el jóven CEO. Amelia, sentada a su lado, soltó una carcajada. — Te lo advertí. Mi papá no puede aceptar aún que estoy enamorada. — Eso me queda bastante claro, lo que no entiendo es... ¿Por qué a las cinco de la mañana? — Oh, eso es porque puede. Eliester dejó escapar el aire. — Eso es precisamente lo preocupante. (.
Última actualización : 2026-08-30 Leer más