Los primeros días en la mansión transcurrieron entre el silencio de los pasillos y el papeleo de la mudanza. Ya instalada y con el control de la propiedad, Cristina no quiso perder más tiempo. Llamó a Máximo a su despacho y le dio una orden clara: debía viajar de inmediato a buscar a su madre, Helena, para traerla a vivir con ella. Necesitaba a su familia cerca y la casa era lo suficientemente grande.Dos días después, el automóvil conducido por Máximo cruzó la entrada principal de la mansión y se detuvo frente a la escalinata. Cristina, que esperaba de pie junto a la puerta, bajó de inmediato para recibirla. La puerta trasera del vehículo se abrió y Helena descendió. Al ver a su hija, caminó rápido a su encuentro y ambas se unieron en un abrazo apretado. Helena se separó un poco y le dio un beso cariñoso en la mejilla.—Hija mía, todavía me cuesta creerlo —dijo Helena, recuperando el aliento—. Me alegra que hayas recuperado lo que te pertenece por ley.—Es real, mamá —respondió Crist
Last Updated : 2026-09-12 Read more