GRACE REEDEl olor a hospital nunca me molestó. Para la mayoría de las personas, era el olor a enfermedad, a dolor, al final inevitable. Para mí, era el perfume del éxito. Había luchado con uñas y dientes, estudiando mientras otros dormían, trabajando en dos empleos para pagar la facultad de medicina, todo para estar exactamente donde estaba ahora.Me estaba preparando para empalmar otro turno cuando Brenda, una compañera residente, empezó a gritar mi nombre.— ¡Estoy aquí!— ¿Grace? — Ella me encontró entre los casilleros y juntó las manos a modo de súplica. — Sé que vas a hacer turno doble, pero quería pedirte un favor inmenso.— Dime, Brenda.— Tengo un compromiso impostergable mañana por la mañana en la escuela de mi hijo. ¿Podrías cambiar conmigo? Tú tomas mi turno mañana y yo me quedo con el tuyo de hoy.— Está bien — dije, con una sonrisa cansada. — Yo te cubro mañana.— ¿En serio? — Sus ojos se abrieron de par en par.— Sí. Voy a aprovechar para darle una sorpresa a Derek.— ¡
Última atualização : 2026-05-06 Ler mais