95. Compláceme, por favorLa presión era una combinación entre el dolor y el placer. El pene se restregaba sobre su coño, lubricándose con sus propios juegos.—Por favor, Nathan, no me hagas esperar. Te necesito —musitó, sintiendo un cosquilleo entre sus piernas.—Quisiera retrasar un poco esto, Lay. Desearía darme el tiempo para amarte, pero me has dejado al límite. Quiero enterrarme en tu calor, amor.—¡Sííí! ¡Hazlo, Nathan! Por favor —suplicó, echando las caderas al frente, provocado que la fricción entre sus intimidades enviara una descarga de placer a su centro.Nathan gruñó, su necesidad solo podía competir con la necesidad de Layla. Deseaba lo mismo que ella y, con un rápido movimiento la complació, hundiéndose en su cálido interior, golpeando su punto de placer.Layla echó la cabeza atrás, los gemidos brotaron como una ola de mar, uno detrás de otro. Sus dedos se aferraron a la espalda de Nathan, sus piernas se aferraron a la cintura masculina, empujando, marcado el ritmo de l
Última atualização : 2026-06-26 Ler mais