La puerta del departamento se cerró detrás de nosotros y, durante unos segundos, nadie se movió.La llegada de Lucía había cambiado nuevamente las reglas, porque hasta ese momento yo había pensado que la historia de mi abuelo pertenecía a un pasado que podía investigar desde cierta distancia, con documentos, fotografías y testimonios que me permitieran reconstruir lo ocurrido sin tener que preguntarme cuánto de aquello seguía afectando mi propia vida, pero ahora tenía frente a mí una llave que, según ella, podía abrir el lugar donde estaba escondida toda la verdad.Y lo peor era que la verdad parecía tener nuestros nombres escritos desde mucho antes de que nosotros mismos pudiéramos elegirlos.Adrián fue el primero en reaccionar.—¿Estás segura de que podemos entrar?Lucía asintió.—La puerta está debajo del sótano. Tuve acceso una vez, hace muchos años.—¿Cómo?—Porque tu abuelo me llevó.Adrián la miró con incredulidad.—¿Mi abuelo?—Sí.—¿Y por qué te llevaría ahí?Lucía bajó la mi
Última actualización : 2026-09-06 Leer más